Glosario de términos de cerrajería: R · S

Glosario de cerrajería

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Definiciones claras sobre cerraduras, bombines, llaves, puertas, automatismos, seguridad y marcas.

R

Radial

Amoladora angular de disco rotatorio, empleada para cortar, desbastar y pulir metal. En cerrajería es imprescindible en la fabricación de rejas, verjas y cancelas, y también en aperturas destructivas cuando ninguna otra vía es viable. Genera calor, chispas y ruido considerables, así que su uso sobre una puerta debe ser el último recurso y siempre con protección del entorno para no dañar marco ni pavimento.

Radiografía o técnica de la tarjeta

Método que consiste en introducir una lámina flexible entre la hoja y el marco para empujar el resbalón y liberar la puerta. Solo funciona cuando la puerta está cerrada de golpe, sin vueltas de llave, y cuando el resbalón carece de protección. La prevención es sencilla y no cuesta nada: echar siempre la llave al salir. Instalar un resbalón con pestillo antipalanca o un cerradero de seguridad cierra definitivamente esta vía.

Raking

Variante del picking realizada con rastrillo, actuando sobre varios pines simultáneamente mediante movimientos rápidos. Es menos precisa que la manipulación individual, pero más veloz, y por eso se emplea como primer tanteo. Frente a cilindros de seguridad resulta prácticamente inútil. Su eficacia se limita a cerraduras antiguas o de gama muy básica, que son precisamente las que conviene sustituir en una puerta de acceso a vivienda.

Rastrillo

Tipo concreto de ganzúa, con el extremo dentado en forma de peine, diseñado para actuar sobre varios pines a la vez en lugar de uno por uno. Es más rápido que las ganzúas de tanteo individual, pero también mucho menos eficaz frente a cilindros de seguridad. Precisamente por eso, un bombín con pines de perfil irregular neutraliza esta herramienta con facilidad: los enganches falsos que genera obligan a reiniciar el intento una y otra vez.

Recargo festivo

Suplemento aplicable a los trabajos realizados en domingos y festivos, con la misma lógica que el nocturno. Conviene saber que ambos pueden acumularse en una intervención de madrugada en festivo. Igual que en el caso anterior, la exigencia mínima es la transparencia: el importe debe conocerse antes de que el profesional salga, no al terminar el trabajo.

Recargo nocturno

Suplemento aplicado a las intervenciones realizadas fuera del horario diurno habitual, como en cualquier servicio de urgencias. No es abusivo en sí mismo; lo que sí lo es, y con frecuencia, es ocultarlo. Debe comunicarse antes del desplazamiento y quedar reflejado en el presupuesto cerrado, nunca aparecer como sorpresa cuando el técnico ya está frente a la puerta.

Recodificación

Modificación de la combinación interna de un cilindro para que responda a una llave distinta, sin sustituir la pieza. Se realiza reordenando o cambiando los pines. Resulta especialmente útil en sistemas amaestrados, en instalaciones grandes y en cilindros de alta seguridad, donde el coste del recambio es elevado. No todos los modelos lo permiten: depende de si el fabricante ha previsto esa posibilidad en su diseño.

Reja abatible

Reja articulada que puede abrirse hacia un lado, permitiendo el acceso al hueco cuando se necesita. Es la opción indicada en ventanas que sirven de salida de emergencia o en huecos que deben limpiarse con frecuencia. Debe poder abrirse desde el interior sin llave o con una llave accesible, ya que una reja fija en un dormitorio puede convertirse en una trampa ante un incendio.

Reja corredera

Se desplaza lateralmente sobre una guía en lugar de abatirse, resultando práctica cuando no hay espacio para que la hoja gire. Se usa en balcones, patios interiores y accesos estrechos. Su mantenimiento pasa por mantener la guía limpia: al igual que en las puertas correderas, la arena y el polvo acumulados son la causa habitual de que acabe atascándose o descarrilando.

Reja de seguridad

Estructura metálica fijada al hueco de una ventana o puerta para impedir el acceso desde el exterior. Su eficacia depende menos del grosor de los barrotes que del anclaje: una reja robusta sujeta con tacos cortos en tabique hueco cede con facilidad. En viviendas de planta baja es una medida muy recomendable, ya que en un bajo la puerta rara vez es el punto por donde alguien intentaría entrar.

Relocker

Dispositivo de bloqueo secundario que se activa automáticamente si la caja fuerte sufre un ataque, ya sea por taladro, impacto o corte. Al dispararse, inmoviliza los pasadores de forma independiente de la cerradura principal, de modo que aunque el atacante venza el mecanismo, la puerta no cede. Es uno de los elementos que distinguen una caja certificada de una simple caja metálica con cerradura.

Remachadora

Herramienta que fija piezas mediante remaches, deformando su extremo hasta crear una unión permanente sin necesidad de soldadura ni tornillería. Se utiliza en herrajes, refuerzos y montaje de elementos metálicos. Su ventaja es que la unión no puede aflojarse desde fuera, lo que la hace interesante en puntos donde un tornillo accesible supondría una debilidad para la seguridad del conjunto.

Reprogramación de combinación

Cambio de la clave de apertura sin sustituir la cerradura, mediante el procedimiento previsto por el fabricante. En modelos electrónicos suele hacerse en segundos con la caja abierta; en los mecánicos de disco requiere herramienta específica y más pericia. Es recomendable tras la compra de una caja de segunda mano, tras una mudanza y siempre que alguien que conocía la combinación deje de tener acceso autorizado.

Resbalón

Pieza de extremo biselado que sobresale de la cerradura y se retrae sola al chocar con el marco, permitiendo que la puerta cierre de un simple empujón. Es lo que hace que un portal quede cerrado sin necesidad de girar la llave. Se diferencia del pestillo en que este último tiene el extremo recto y solo se mueve con la llave. Un resbalón que no retrocede bien suele indicar suciedad acumulada o un muelle interno fatigado.

Resbalón forzado

Designa cualquier maniobra dirigida a retraer el resbalón desde el exterior sin accionar la cerradura, ya sea con una lámina, una herramienta fina o presión sobre la hoja. Los resbalones modernos incorporan un pequeño pestillo auxiliar, llamado antipalanca o contrarresbalón, que se bloquea al cerrar la puerta e impide esa retracción. Si tu puerta no lo tiene, echar la llave al salir sigue siendo la medida más eficaz y la más olvidada.

RFID

Tecnología de identificación por radiofrecuencia sobre la que funcionan la mayoría de tarjetas y llaveros de proximidad. El lector emite una señal que activa el chip de la credencial, que responde con su identificador. Es fiable y económica, aunque las versiones más antiguas y sin cifrado resultan clonables. Al elegir un sistema conviene preguntar expresamente por el nivel de cifrado que emplea, no solo por el alcance del lector.

Robo con fuerza

Sustracción cometida venciendo un obstáculo material: rompiendo una cerradura, forzando una puerta o accediendo por un hueco. Tras un episodio así, lo primero es no manipular nada y avisar a la Policía, ya que la inspección pierde valor si se toca la puerta. Después conviene sustituir el cilindro aunque no se aprecien daños, porque las técnicas de manipulación dejan el mecanismo comprometido.

Roseta

Placa decorativa y de sujeción que rodea la manilla o la bocallave, ocultando los tornillos y el hueco practicado en la hoja. Su función es principalmente estética y de acabado, no de seguridad, y conviene no confundirla con el escudo protector. Algunos modelos de roseta incorporan refuerzos, pero una roseta corriente no ofrece protección alguna frente a un ataque sobre el cilindro.

Rotor

Es la parte móvil del cilindro, el núcleo cilíndrico donde se introduce la llave y que gira cuando esta es la correcta. Al rotar arrastra la leva, que a su vez acciona pestillos y bulones. Su alineación con la parte fija es lo que determina que la cerradura abra o quede bloqueada. Si notas que el rotor gira con holgura, con ruido metálico o que la llave sale con virutas, el desgaste interno ya está avanzado.

Rotura de cilindro

Ataque destructivo que busca fracturar el bombín para manipular el mecanismo que queda accesible. Engloba tanto el snapping como los golpes directos. Los cilindros antirrotura incorporan una línea de fractura calculada: si ceden, lo hace solo la parte exterior, mientras el núcleo permanece intacto y la puerta sigue cerrada. Tras un intento así el cilindro debe sustituirse, pero la vivienda no ha quedado comprometida, que es exactamente el objetivo del diseño.

S

Sabotaje de cerradura

Daño deliberado del mecanismo, habitualmente introduciendo pegamento, palillos u objetos en la bocallave para impedir el uso de la puerta. Es más frecuente de lo que parece en portales y locales. No conviene introducir la llave ni aplicar disolventes por cuenta propia, porque se agrava el daño. Un profesional extrae el material y valora si el cilindro puede limpiarse o debe sustituirse.

SECUREMME

Fabricante italiano especializado en cilindros y sistemas de seguridad, conocido por sus bombines con protección antibumping, antitaladro y antiextracción, y por su sistema de llave de obra que anula automáticamente las copias provisionales al usar la definitiva. Esa función resulta especialmente útil en vivienda nueva y en reformas, donde durante la ejecución circulan llaves entre múltiples gremios sin control alguno.

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Segunda residencia

Vivienda de uso no habitual, ocupada en periodos vacacionales o fines de semana. Es un perfil muy extendido en toda la comarca y plantea necesidades específicas: cerraduras que soportan meses sin uso, riesgo de bloqueo al regresar y llegadas fuera de horario. Lubricar el cilindro antes de marcharse y dejar una copia de llaves a alguien de confianza en la zona evita la mayoría de los sustos.

Seguro de responsabilidad civil

Póliza que cubre los daños que el profesional pueda causar a terceros durante su trabajo, como un desperfecto en la puerta, el marco o el mobiliario. Es un indicador claro de seriedad y conviene preguntar por ella, especialmente en intervenciones sobre puertas de valor o elementos comunes de una comunidad. Un profesional establecido no tiene inconveniente en acreditarla.

Sensor magnético

Tipo más extendido de detector de apertura, formado por un imán fijado a la hoja y un contacto en el marco. Al separarse ambas piezas, el circuito se abre y se dispara la señal. Es económico y fiable. Su instalación exige respetar la distancia máxima entre las dos partes: un montaje descuidado provoca falsas alarmas con el viento o con el simple asentamiento de la puerta.

Servicio 24 horas

Disponibilidad continuada, sin interrupción, los siete días de la semana y todos los días del año. No significa que haya un técnico esperando en cada calle, sino que existe un turno organizado que garantiza atención a cualquier hora. Al llamar, un profesional honesto da una estimación realista del tiempo de llegada según la distancia y el momento, en lugar de prometer plazos imposibles de cumplir.

Servicio de urgencia

Modalidad de atención destinada a incidencias que no admiten espera: puertas bloqueadas, llaves perdidas, cerraduras forzadas o accesos comprometidos. Se distingue por la disponibilidad inmediata y el desplazamiento prioritario. Al solicitarlo, describir bien la situación permite llevar el material adecuado y evitar una segunda visita, algo que ahorra tiempo y dinero a ambas partes.

Sistema de llave maestra

Denominación práctica del conjunto amaestrado: los cilindros, las llaves individuales, las de paso y la maestra, junto con la documentación que registra quién dispone de cada una. Ese registro es tan importante como el material. En comunidades de urbanización, mantenerlo actualizado es lo que permite responder con rapidez cuando alguien pierde una llave o deja el cargo, sin sustituir cerraduras.

Snapping

Ataque que busca partir el cilindro por su punto más frágil para acceder al mecanismo interno. No exige destreza, solo fuerza y una herramienta de agarre, lo que explica su frecuencia. Afecta especialmente a bombines de gama básica que sobresalen de la puerta. La protección eficaz combina tres elementos: cilindro con fractura controlada, escudo con embellecedor giratorio y medida exacta, de modo que el bombín no ofrezca superficie donde hacer presa.

Sobado

Término de taller que designa el desgaste progresivo de una cerradura o una llave por el uso continuado, hasta que el mecanismo pierde precisión. Una llave sobada tiene los cortes redondeados y ya no alinea bien los pines; un cilindro sobado admite holgura donde no debería haberla. Es la explicación de que una cerradura que funcionaba perfectamente empiece a necesitar maña. No es una avería súbita sino un deterioro que avisa durante meses.

Soldadura

Unión permanente de piezas metálicas mediante la fusión del material. En cerrajería es la técnica base para fabricar rejas, verjas, cancelas y refuerzos. La calidad del cordón determina la resistencia de la unión, que suele ser el punto por donde falla una estructura. En ambientes marinos conviene proteger bien las soldaduras, ya que son la zona más propensa a iniciar la corrosión si quedan sin tratamiento.

Sonda

Herramienta fina y flexible que se introduce en el mecanismo para localizar piezas, comprobar posiciones o accionar elementos internos sin desmontar la cerradura. Se emplea en diagnósticos y en aperturas complejas, especialmente cuando hay que averiguar por qué un pestillo no responde. Es instrumento de precisión, no de fuerza: su valor está en permitir entender la avería antes de decidir si conviene reparar o sustituir.

Subcontratación

Práctica por la que quien recibe el encargo lo encomienda a un tercero para su ejecución. No es ilegítima en sí, y en algunos casos permite dar cobertura más rápida, pero debe informarse al cliente. El problema aparece cuando se oculta: el usuario cree contratar a una empresa local y acaba recibiendo a un técnico sin vínculo con ella y sin responsabilidad sobre el trabajo.